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TEMA: Lactancia
Materna y Alimentación Infantil
La lactancia materna, ya sea exclusiva en menores de 6
meses (LME<6m) o de cualquier tipo, inicia por debajo de lo que recomienda
la OMS y desciende rápidamente con la edad del niño (figura 1). La mediana de la
duración de lactancia es alrededor de 10 meses. En general, los indicadores de
LM muestran un deterioro con respecto a las encuestas anteriores* (cuadro II) y ha sido en mayor
medida en los grupos más vulnerables: en mujeres de medio rural, en la región
sur del país, del tercil más bajo de nivel socioeconómico, educación menor a la
primaria, aquéllas sin acceso a servicios de salud o sin un empleo remunerado;
todas estas diferencias son estadísticamente significativas (p<0.05), incluso en hogares
beneficiarios del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades.
El descenso en la LME<6m se explicó por 4 puntos
porcentuales (pp) más de niños que consumieron fórmula y otras leches y de 4 pp
más de niños que además de leche materna consumieron agua. Por primera vez en
2012 se recolectó información sobre uso de biberón, de inicio temprano de la
lactancia y frecuencia mínima de consumo de alimentos; estos datos ya han sido
presentados en otras publicaciones.11 En ENSANUT 2012 se obtuvo
información de las razones por las cuales las madres de niños menores de 24
meses nunca amamantaron a sus bebés, las cuales se presentan en la figura 2. La principal razón que
dieron las madres fue la sensación de no tener leche (37.4%), enfermedad de la
madre (13.7) o que el hijo no quiso el pecho (11.4%).
A diferencia de las prácticas de lactancia, las de
alimentación complementaria se acercan más a las recomendaciones de la OMS. La
mayoría de los niños (94.8%) recibe alimentos entre los 6 y 8 meses, y tres
cuartas partes consume una dieta con una mínima diversidad en el segundo
semestre de su vida; ambos indicadores tuvieron valores significativamente
mejores en los últimos seis años. Hubo un importante porcentaje de niños que
consumieron una dieta con una diversidad mínima. La mejoría se observó en todo
nivel, con excepción de dos subgrupos muy vulnerables indígenas y medio rural
en donde las cifras quedaron estables en sus valores bajos (menos del 60% de la
población), como se muestra en el cuadro II. (González de Cosío, Escobar-Zaragoza,
González-Castell, & Rivera-Dommarco, 2013)
Texto extraído del artículo Prácticas de alimentación infantil y deterioro de la
lactancia materna en México
Autores: Teresita González de Cosío, Leticia Escobar-Zaragoza, Luz Dinorah González-Castell, Juan Ángel Rivera-Dommarco.
Publicado en 2013, por la revista Salud Pública de México.
Actualmente, las pautas para la alimentación durante el
primer año de vida siguen siendo un tópico de debate, algunas organizaciones u
asociaciones marcan las directrices de una adecuada lactancia materna y óptima
alimentación complementaria1,13 para disminuir el riesgo de
morbimortalidad en la población infantil, algunas otras, como la Norma Oficial
Mexicana, difiere en algunos aspectos como lo referente a alimentos
recomendados para iniciar la alimentación complementaria, en la cual incluye
cereales y carnes14. Es primordial un buen inicio en su
alimentación y disminución de probables consecuencias como la obesidad, la cual
representa el 9,7% en niños mexicanos de edad preescolar (5 a 11 años)2. Entre los efectos beneficiosos que se le
han atribuido a la lactancia materna se encuentra el posible efecto protector
para sobrepeso y obesidad infantil. Estudios realizados demostraron que los
niños alimentados con lactancia materna eran menos propensos a presentar
sobrepeso u obesidad en la infancia e incluso en la adolescencia. (Sandoval Jurado, Jiménez Báez,
Olivares Juárez, & De la Cruz Olvera, 2016)
Texto extraído del artículo Lactancia materna, alimentación
complementaria y el riesgo de obesidad infantil
Autores: Luis Sandoval Jurado, María Valeria Jiménez Báez, Sibli Olivares Juárez, Tómas de la Cruz Olvera.
Publicado en Noviembre de 2016, por la revista Atención
Primaria.
· SUBTEMA: Lactancia Materna
El beneficio de la
lactancia materna exclusiva se manifiesta en mejor salud y supervivencia de
quienes la reciben frente a quienes son alimentados con leche materna en
combinación con fórmula. Además, aquéllos que reciben lactancia materna tienen
menor probabilidad de tener sobrepeso u obesidad. (Kershenobich,
2017)
Texto extraído del artículo Lactancia Materna en México
Autor: David Kershenobich
Publicado en Mayo de 2017, por la revista Salud Pública
de México.
· SUBTEMA: Alimentación Infantil
En la actualidad en
la mayoría de la población infantil en edad escolar es palpable el desarrollo
de una serie de malos hábitos alimenticios: como el aumento en el consumo de
comida chatarra y procesada, mientras que la comida casera y los alimentos de origen
natural parecen estar siendo erradicados de nuestras mesas. Al parecer, las
nuevas generaciones no está al tanto de estas opciones alimenticias, que
podrían ayudarles a lograr un mejor desempeño, tanto en la escuela como en su
vida diaria. (Burgos Cano, 2007)
Texto extraído del artículo Alimentación y Nutrición en edad escolar
Autor: Nuria Burgos Cano
Publicado en 10 de Abril de 2007, por la Revista Digital
Universitaria.
Los niños que
consumen bebidas azucaradas a temprana edad mantienen este patrón de adultos,
es decir, el hábito de tomar líquidos dulces permanece, lo cual hace más
difícil que los infantes consuman agua simple como fuente principal de
hidratación, de acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Salud Pública
(INSP).
Una de las
principales estrategias en México, dice Pimentel Hernández, es frenar el
problema del sobrepeso y obesidad con la promoción del consumo de agua simple y
desalentar la preferencia de bebidas azucaradas.
A decir de la investigadora,
del total de las calorías que recibe un niño en edad escolar, casi 22 por
ciento proviene del consumo de bebidas. Este dato va en contra de las
recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el sentido de
limitar la ingesta de azúcares libres a menos de 10 por ciento de las calorías
totales por día en adultos y niños. (Baéz, 2018)
Texto extraído del artículo ¿Qué beben los niños en el
recreo?
Autor: Carmen Báez
Publicado en 11 de Mayo de 2018, en la página web Agencia
Informativa Conacyt.
Bibliografía
Baéz, C. (2018, Mayo 11). Conacyt. Retrieved
from Agencia Informativa Conacyt:
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/salud/21521-que-beben-los-ninos-en-el-recreo
Burgos Cano, N. (2007). Alimentación y Nutrición en
edad escolar. Revista Digital Universitaria.
González de Cosío, T., Escobar-Zaragoza, L.,
González-Castell, L., & Rivera-Dommarco, J. Á. (2013). Prácticas de
alimentación infantil y deterioro de la lactancia materna en México. Salud
Pública de México, 10.
Kershenobich, D. (2017). Lactancia Materna en México.
Salud Pública de México, 2.
Sandoval Jurado, L., Jiménez Báez, M. V., Olivares
Juárez, S., & De la Cruz Olvera, T. (2016). Lactancia materna,
alimentación complementaria y el riesgo de obesidad infantil. Atención
Primaria, 7.



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